jueves, 20 de mayo de 2010
SOLEDAD
SOLEDAD: La Soledad intentó calmarle mientras él trataba de huir de sus garras. Poco a poco, él se fue acomodando, y comenzó a sentir el calor solitario que le arropaba, aquel silencio... Pese a que de vez en cuando le asaltaban dudas, Soledad finalmente le doblegó. Le obligó a hacer lo que ella quería, e incluso a sentirla cerca cuando más acompañado estaba, a amarla como un enamorado, y así, al final de sus días, no echó de menos a nadie, ni siquiera a sí mismo.
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