domingo, 28 de febrero de 2010

Flipa Colega...

Vaya por dios... Domingo por la mañana... terrible... en general el Domingo es un día terrible... Creo yo... Es el día de las resacas... de no hacer nada... de peli, manta y estufa... pese a que hace años intenté, infructuosamente, y con la ayuda de mi estimado Malalengua, hacer de los domingos días útiles... lo que significaba salir hasta las tantas y empezar la semana zombie perdido... y estuvo bien, pero hoy no creo que sea así.

Estoy reflexionando sobre la amistad y las relaciones humanas y no lo acabo de entender, y supongo que nadie llegará a entenderlo nunca. Y yo me las busco. La verdad es que sí.

Y después de estas pinceladas os cuento... Resulta que el Facebook (caralibro) ese tiene una utilidad, al parecer, y yo soy adicto a él, porque me ha traido cosas positivas en su mayoría... y últimamente me escupe escenas de mi juventud (más tierna, que joven sigo siendo)... y todo eso me trae imágenes de mí mismo en este preciso instante de mi vida, en el que la incertidumbre me ronda por todos lados... aunque siempre hay luz al final del túnel... supongo.

Me estoy reencontrando con gente de la que no sabía nada desde hace años... y me alegra. Me alegra saber que todo aquello pasó, que esa adolescencia, todo lo que me ha ido haciendo persona, existió... y sigue estando ahí. Me parece raro, pero maravilloso, que a través de la pantalla del ordenador se nos presenten oportunidades de encuentro, de realidad pasada, presente y futura. Y me alegra saber de esta gente a la que la vida te va apartando. Y va quedándose por unas razones u otras. Que los conflictos que estuvieron en algún momento delante, ahora se encuentran diluídos... las relaciones no se crean ni se destruyen, se transforman, y eso que yo mismo ayer estuve a punto de hacerme mucho daño, pero me pude levantar del resbalón... y mientras eso sucede, recupero cabos sueltos, cabos que un día se soltaron... y que bueno, al volver a tenerlos cerca, te ayudan a verte mejor... (como el lobo de caperucita, pero a uno mismo) Y reflexionas... Y puedo decir que aun a día de hoy, no dejo de formarme como persona... no dejo de aprender sobre mis límites, mis limitaciones, y mis taras afectivas, que son muchas y muy diversas...

Porque no me haré nunca completo, y creo que nadie... esto, amigos y amigas, es un no parar. La vida es como el colegio, y la evaluación te va llegando en forma de recuerdos, acciones y operaciones a corazón abierto.... y al contrario que las instituciones educativas, nunca termina, y puede darte por saco más que cualquier asignatura... porque creo yo que los profesores somos nosotros mismos... y nos vamos evaluando para reaccionar cada vez mejor ante lo que tenemos delante... porque querer a la gente es muy complicado... y a veces más todavía sentirse querido... y el amor, señor@s del jurado, es un sentimiento tan egoísta, que a veces da miedo... porque damos para recibir... porque el altruismo no existe... y nos hace añorar cosas, y querer ser tratados como tratamos... y cariño, te echo de menos...

Lo único que tengo claro es que nunca volveré a hacer una fiesta sorpresa... eso sí, la fideuá me quedó de muerte...

2 comentarios:

  1. No volverás a hacer una fiesta sorpresa, pero hablando de recuerdos y reencuentros, seguro que darías lo que fuera por volver a repetir una de nuestras míticas "Fiestas del Choso"... yo al menos sí. Los recuerdos del pasado no son realmente pasado, son presente pues siempre están en nuestra memoria, especialmente los buenos.

    ResponderEliminar
  2. Hombre, claro que lo repetiría... pero es otra cosa, de la que hablo... ya te lo contaré...

    ResponderEliminar