O algo...
Y aquí estamos, el gato y yo... bueno, él encima de mí... y yo con una birra de esas de aquí, de Barcelona, que sinceramente, me gustan más que las de Madrid.
Y es viernes por la noche, y por la red ya no queda ni el apuntador, y por aquí, pues nada, mi vida social, al igual que el resto, es muy dispar, y lo mismo no paro en un mes, como un viernes no me llama ni dios para salir por ahí, así que opto por la salud, la anarquía, y la cerveza fría... De todas formas miento, han quedado en llamarme de aquí a un rato para ir a un refugio de artistas (nada económico, por cierto) al que solía ir cuando pertenecía oficialmente al gremio farandulero...
Y mañana espero visita...
Y quería contar algo que soñé anoche:
Resulta que ahora, mientras suena la versión de Bye, Bye Blackbird de Miles Davis, me doy cuenta de que mi sueño fue revelador, cuando no esclarecedor... al menos para mi. Al resto del mundo le parecerá una pollada de esas que nos suceden de cuando en cuando.
Soñé que arengaba a los antiabortistas... Pero tan comedido, y con argumentos tan aplastantes, que no les quedaba otra más que sonrojarse, callar, y enfadarse... porque yo tenía toda la maldita razón del mundo... Y creo que la tengo.
Los que proclaman en favor de la vida (eso dicen ellos) defienden a una institución (la Iglesia) que durante siglos, ha matado, invadido, torturado, violado, mancillado, traicionado y convertido a medio mundo... todo en aras de una fé que aún a día de hoy, sigue sin ser demostrada, sin tener más base que unos escritos más bien históricos e interpretados por una gente de la que no dudamos existiera, aunque sí de su santidad o lo que sea... ¿Cómo se atreven, si hoy en día el arzobispo de Granada se permite el lujo de aseverar en una misa que una mujer que aborta puede recibir abusos, ya que a mancillado su cuerpo?¿a cuento de qué tanta subnormalidad? Una cosa es no estar de acuerdo, que hasta cierto punto es respetable, pero ser tan animal...
No hablemos del resto de religiones... en la misma encrucijada que la apostólica y romana a día de hoy, que no tienen esa maravillosa institución, la Inquisición, con Torquemada, y personajes de ilustre nombre, que se dedicaban a joder al prójimo con tal de arrancarle una confesión cuando menos falsa, y todo en nombre de esa deidad a la que llaman dios, que el suyo es el bueno y paradigmático...
¿Cuán grande es el poder de la maldita fé? Podemos tener Fé en nosotros, en nuestra gente, en lo que sea, pero en una deidad que no se ha manifestado nunca... Miremos Haití... ah, que no, que es que los caminos son inexcrutables... El mundo pide revolución, amig@s míos, y uno de los primeros bastiones a derribar debería ser ese... ese monstruo lleno de crucifijos que aún a día de hoy opina y envenena mentes...
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