sábado, 19 de diciembre de 2009

Escritura automática...

No sé que saldrá de aquí... quizá que me gustan las ciudades de noche. Quizá que me gusta que haga frío. Que me gusta el invierno. Que no te echo de menos. Que no necesito nada. O mejor... que no necesito nada mejor de lo que tengo, y que lo que he tenido, no es culpa mía... Y el presente es lo que queda...


Y yo no quiero nada más. Solo lo de siempre. Solo la costumbre de ser, de ver, de pensar. De intentar vivir...

Y de poder mirar atrás... Y sentir que en algún  momento seré otra cosa, pero ahora soy roca y no aire. Y antes fui volátil, y no busqué, y ahora busco, y encuentro. Y entiendo lo que me dices, pero no comprendo, porque no quiero,  porque te he perdido, porque ha sido de lejos, y a la vez de cerca, y a la vez no puedo.

Y porque este texto no tiene sentido, porque mi ser no tiene correo, porque no recibo, porque no te aplacas... Y no lo haces ante tí... y no lo haces  ante los demás...

Porque acentuamos demasiado, porque no tenemos un final feliz, porque no comeremos perdices, pero seremos lombrices.

Los dos, sin lugar a dudas, los dos... nos encontraremos al fin, en esta casualidad, y veremos atardecer, en naranja y rojo... y veremos la prosa hecha verso, el verso hecho prosa... y yo te amaré, y tú me querrás... y será para siempre...

Para siempre jamás...


PD. imágen proveniente del blog Momentos Atrapados. Fotografía de Michel Comte.

1 comentario: